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La compañía Bossard Spain destaca cómo seleccionar el mejor remache y cómo quitarlo sin dañar la estructura. Quitar remaches en la línea de producción es una tarea que, si no se realiza de forma adecuada, puede dañar el producto o, en el peor de los casos, malograr toda la producción.
Es importante destinar el suficiente tiempo en analizar y seleccionar los remaches adecuados. La función de estos elementos de fijación es mantener el metal contra el metal para siempre, por lo que es importante dar con la correcta colocación para garantizar su seguridad. Esta precisión es lo que después provoca que sea difícil quitarlos sin dañar el material circundante o dejar una apertura irregular.
Sea cual sea la tarea que se realice, existen técnicas tanto para seleccionar los remaches adecuados, como para quitarlos de manera limpia. Para empezar, la amplia gama de remaches ciegos Fasteks de Bossard contiene diferentes tipologías, diferentes combinaciones de materiales, formas de cabeza y diámetros para ofrecer el remache más apropiado para su aplicación.
Para determinar rápidamente el remache correcto para su tarea se deben observar los siguientes puntos.
Para la colocación de los remaches, la herramienta es la remachadora. En un primer momento, debe realizarse un perforador o también conocido como taladro, que se usa para hacer un hueco y luego se debe introducir el cuerpo cilíndrico en el agujero. Éste debe tener las dimensiones adecuadas de manera que sobresalga, deformando a continuación la parte saliente hasta formar una nueva cabeza. En ocasiones, la colocación de los remaches se efectúa en frío para diámetros de ocho milímetros; y en caliente para diámetros mayores de diez milímetros.
Los omnipresentes pernos de metal están diseñados para la permanencia, pero a veces también puede ocurrir que necesitemos hacerlos desaparecer. Los tres métodos más conocidos para quitar remaches son:
En definitiva, quitar remaches puede parecer una tarea difícil, aunque si se dispone de las herramientas adecuadas es más simple. Para eliminar remaches pequeños lo mejor será utilizar una broca para atravesar su superficie. En el caso de remaches difíciles que no se puedan perforar, la opción más recomendable será utilizar la amoladora.